La credibilidad del número de inflación que publica el INDEC importa directamente al ahorrista argentino: es la base sobre la que se ajustan los plazos fijos UVA, el CER, los bonos indexados y millones de contratos. Entender cómo el INDEC construye ese número, qué incluye y qué no incluye, permite evaluar con criterio hasta dónde el IPC refleja la inflación que cada familia experimenta.

¿Cómo relevaba el INDEC los precios antes de 2016 y qué cambió?

El INDEC tuvo una crisis de credibilidad entre 2007 y 2015, período en que la intervención política del organismo produjo datos de inflación abiertamente inconsistentes con la realidad del mercado. Los índices de inflación privados (FIEL, CENDA, consultoras provinciales) divergían fuertemente del número oficial.

Desde 2016, con la nueva conducción del organismo, el INDEC reconstruyó la metodología del IPC sobre bases estadísticas más sólidas, adoptó la cobertura nacional del IPC-GBA (Gran Buenos Aires) e IPC Nacional, y retomó la publicación de metodología técnica detallada. Los organismos internacionales (FMI, ONU) reconocieron la mejora metodológica, aunque la discusión sobre la representatividad de la canasta continúa.

Para el ahorrista, lo relevante es que desde 2017 el IPC del INDEC es la referencia oficial para el ajuste de instrumentos financieros, y que la CER/UVA que ajusta los depósitos está atada a ese número, no a mediciones alternativas.

¿Cómo construye el INDEC la canasta del IPC?

La canasta del IPC se define en base a la Encuesta Nacional de Gastos de los Hogares (ENGHo). La ENGHo es una encuesta de gran escala que releva durante un año qué compran y cuánto gastan las familias urbanas argentinas, dividido en decenas de categorías de bienes y servicios.

El resultado es un conjunto de ponderaciones: qué porcentaje del gasto familiar corresponde a cada categoría. Alimentos y bebidas no alcohólicas representa aproximadamente el 26,5% del gasto; vivienda y servicios, el 11,4%; transporte, el 9,8%; y así sucesivamente.

Cada categoría tiene además una lista de artículos específicos cuyo precio se releva mensualmente. Por ejemplo, dentro de "carnes", se releva el precio del asado, el corte de paleta, la carne picada especial, el pollo fresco y otros cortes representativos. El peso de cada artículo dentro de la categoría refleja cuánto se consume en promedio.

La canasta del IPC mide la inflación del hogar promedio argentino urbano. Si tu familia gasta más en alquileres o prepagas que el promedio, tu inflación personal puede diferir significativamente del número oficial.

¿Qué cobertura geográfica tiene el IPC Nacional?

El IPC Nacional cubre 24 aglomerados urbanos distribuidos en las seis regiones del país: GBA, Pampeana, NOA, NEA, Cuyo y Patagónica. Los relevadores del INDEC registran precios en comercios de cada aglomerado incluido en la muestra.

El IPC-GBA, que fue la medición histórica durante décadas, cubre sólo el Gran Buenos Aires (Ciudad Autónoma y el conurbano). La inflación en el interior del país puede diferir de la del GBA por diferencias en la estructura de consumo, los costos de transporte y los mercados locales.

Para el ajuste CER/UVA, el INDEC usa el IPC Nacional. Esa diferencia puede ser relevante en momentos en que la inflación del interior diverge de la del GBA.

¿Con qué rezago impacta el IPC en el ajuste del plazo fijo UVA?

El impacto del IPC en el plazo fijo UVA no es inmediato. El IPC de un mes se publica aproximadamente 2 a 3 semanas después del período relevado. Luego, el BCRA incorpora esa variación en el CER de forma diaria a lo largo del mes siguiente.

En términos prácticos, el ajuste UVA que se aplica hoy incorpora la inflación de semanas atrás. En períodos de inflación en desaceleración, ese rezago significa que el plazo fijo UVA ajusta por una inflación algo mayor a la vigente. En períodos de aceleración inflacionaria, ajusta por una inflación algo menor. Este rezago de 2 a 4 semanas es estructural al mecanismo y no se puede evitar.

Para el análisis completo de la mecánica de ajuste del UVA día a día y cómo impacta en el vencimiento de un depósito, ver Cómo se ajusta el UVA día a día.

¿Qué limitaciones tiene el IPC como medida para el ahorrista?

Tres limitaciones prácticas. Primera: la canasta se actualiza infrecuentemente. Las ponderaciones de la canasta se determinan con los datos de la ENGHo, que se realiza cada varios años. Entre una ENGHo y la siguiente, los hábitos de consumo cambian (más gasto en streaming, menos en revistas; más delivery, menos preparación en casa), pero la canasta no. Esto puede generar sesgos de medición que se acumulan entre actualizaciones.

Segunda: la calidad constante es difícil de garantizar. Cuando la calidad de un producto baja pero el precio no cambia (envases más chicos, menor calidad del ingrediente), el IPC no captura esa pérdida de valor, que en la práctica es inflación encubierta.

Tercera: el IPC no incluye activos financieros. La variación del precio de los inmuebles, los autos usados o los activos financieros no está en el IPC. Para el ahorrista que quiere comparar si sus pesos mantienen poder de compra en términos de activos reales, el IPC es una referencia parcial.

Para la guía completa sobre cómo usar la calculadora de inflación del INDEC y combinarla con el análisis de rendimiento real de los instrumentos financieros, ver Calculadora de inflación: cómo mide el INDEC el IPC.


Marco regulatorio: el INDEC (Instituto Nacional de Estadística y Censos) es el organismo oficial de estadísticas de la Argentina, dependiente del Ministerio de Economía de la Nación. El IPC Nacional es la serie oficial de inflación utilizada por el BCRA para calcular el CER y el valor de la UVA. Rueda del Plata es un medio editorial independiente de carácter informativo y no constituye recomendación de inversión.

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